El primer día que empezamos a observar a nuestro friki, lo clasificamos enseguida, mientras caminaba por la calle. Era evidente que era un friki global.
Cuando a lo lejos divisamos un coche con las ventanillas bajadas y la música a tope no nos dimos cuenta del peligro que corríamos. A medida que se acercaba hacia nosotras vimos que el friki global hacia movimientos raros y cuando por fin paso por nuestro lado es cuando vimos lo vimos en su hábitat. Comenzó a agitar los brazos como un modo de danza. Al instante paraba y volvía a repetirlo. Su compañero (aún sin clasificar) no hizo nada solo le miró y se rió.
Un gran descubrimiento que nos llevará a investigar más sobre ese dúo de frikis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario